El pasado 3 de octubre, la Asociación de Epilepsia de la Comunidad Valenciana ALCE, celebró su segunda sesión del ciclo de talleres de neuropsicosocial, impartida por Inma Carmona, neuropsicóloga, dedicada a las comorbilidades asociadas a la epilepsia y a su repercusión en la vida cotidiana de las personas afectadas y sus familias.

Durante la charla se abordaron distintas dificultades emocionales, cognitivas y conductuales que pueden acompañar a la epilepsia, destacando la importancia de comprender las necesidades individuales y ofrecer una atención integral que vaya más allá del control de las crisis.

La epilepsia, más allá de las crisis

La sesión puso de relieve que la epilepsia puede afectar a diferentes áreas del funcionamiento diario. Además de las crisis epilépticas, algunas personas pueden presentar dificultades relacionadas con la atención, la memoria, el aprendizaje, la regulación emocional o la conducta.

Entre las comorbilidades que pueden aparecer se encuentran la ansiedad, la depresión, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y los trastornos del espectro autista. También se abordaron las crisis funcionales o disociativas, cuya identificación requiere una valoración profesional adecuada.

La ponencia destacó la importancia de no atribuir automáticamente todas las dificultades a la epilepsia ni extraer conclusiones sin una evaluación especializada. Reconocer las señales y acudir a los profesionales correspondientes permite comprender mejor cada situación y orientar los apoyos necesarios.

Salud emocional y necesidades individuales

La salud emocional fue otro de los aspectos centrales de la charla. La ansiedad y la depresión pueden afectar al bienestar, las relaciones personales y la calidad de vida, por lo que resulta importante prestar atención a los cambios emocionales y conductuales que puedan aparecer.

Asimismo, se explicó que algunos tratamientos farmacológicos pueden influir en aspectos como la atención, la energía o el estado de ánimo. Ante cualquier cambio o efecto adverso, es fundamental consultar con el equipo médico y no modificar ni interrumpir la medicación por cuenta propia.

La intervención profesional debe tener en cuenta las características de cada persona, su situación clínica y sus circunstancias personales y familiares.

Comprender las dificultades relacionadas con las funciones ejecutivas

Otro de los contenidos tratados fue el síndrome disejecutivo, relacionado con alteraciones en las funciones ejecutivas, que intervienen en procesos como la planificación, la organización, el control de los impulsos, la flexibilidad cognitiva y la regulación de la conducta.

Estas dificultades pueden manifestarse en la vida cotidiana mediante problemas para organizar tareas, gestionar la frustración, adaptarse a los cambios o controlar determinadas respuestas. Comprender su posible origen ayuda a evitar interpretaciones equivocadas y a no atribuir estos comportamientos únicamente a una falta de voluntad o de interés.

En este contexto, la evaluación neuropsicológica resulta una herramienta relevante para identificar las dificultades, conocer las capacidades de cada persona y proponer estrategias de apoyo ajustadas a sus necesidades.

La importancia de la coordinación entre profesionales y familias

La sesión también destacó la necesidad de trabajar de manera coordinada entre los profesionales sanitarios, las familias y, cuando corresponda, los centros educativos y otros entornos de apoyo.

Esta colaboración resulta especialmente importante durante la infancia y la adolescencia, etapas en las que las dificultades cognitivas, emocionales o conductuales pueden influir en el aprendizaje, las relaciones sociales y el desarrollo personal.

Disponer de información adecuada y comprender cómo puede manifestarse la epilepsia en cada persona contribuye a mejorar el acompañamiento, favorecer la autonomía y ofrecer respuestas más ajustadas a sus necesidades.

ALCE continúa promoviendo espacios de información y apoyo

Con este taller, ALCE continúa impulsando espacios de información, formación y acompañamiento dirigidos a las personas con epilepsia y sus familias. Estas actividades permiten ampliar el conocimiento sobre la enfermedad, resolver dudas y compartir herramientas para afrontar las dificultades que pueden surgir en el día a día.

El ciclo de talleres de neuropsicología continuará el próximo 7 de noviembre con la sesión «Epilepsia y deporte», en la que se abordará la relación entre la epilepsia y la práctica de actividad física.

A través de estas iniciativas, ALCE reafirma su compromiso con la atención integral, la promoción del bienestar y la mejora de la calidad de vida de las personas con epilepsia y su entorno.